Tronchón

La pintoresca villa de Tronchón se sitúa a los pies de la Muela Monchén y forma parte de la comarca del Maestrazgo. Situada dentro del Sistema Ibérico, y cercana a la provincia de Castellón, dista 133 kilómetros de Teruel.

Panorámica de la localidad turolense de Tronchón

 

Breve recorrido por la historia de Tronchón

Fue el monarca Alfonso II el encargado de reconquistar la localidad para pasar hacia el año 1212 a manos de la Orden del Temple. El maestre de esta orden concedió en 1272 la carta de población a la villa y en 1277 se incorporó a la encomienda de Cantavieja. Al igual que el resto del Maestrazgo, décadas después, esta villa fue protagonista de las guerras carlistas. A lo largo de la segunda mitad del siglo XX Tronchón ha sufrido un marcado proceso de despoblación, al igual que ha sucedido en muchas de las localidades de la provincia turolense. En la actualidad cuenta con menos de 100 habitantes, la mayoría de ellos dedicados al sector primario: agricultura y ganadería. Dentro de la agricultura destaca la producción de cereales, forraje y leguminosas. Como especies ganaderas predomina la producción bovina y porcina sobre la caprina y la ovina.

 

Paisaje urbano de interés turístico

El casco arquitectónico de Tronchón está declarado como conjunto histórico-artístico de interés. En la Plaza de la Iglesia se sitúan los dos edificios más representativos de la localidad. Uno de ellos es su iglesia parroquial, fechada en el siglo XVII, en homenaje a Santa María Magdalena. Es una construcción de una sola nave dividida en cuatro tramos diferenciados por arcos de medio punto con capillas entre los contrafuertes. Al edifico se accede por una portada con arcada de medio punto rematada con un frontón decorado con rosetas en las impostas. 

Torre de la iglesia de Tronchón

La otra edificación a la que se hacía referencia anteriormente es la Casa Consistorial de estilo clásico aragonés. Es una construcción realizada en mampostería y sillería y estructura en dos plantas. Del edificio llama la atención del visitante la tracería de inspiración mudéjar que decora la construcción así como el alerón de madera que lo remata. La arquitectura de la Plaza de la Iglesia se completa con el horno y el antiguo edificio gótico de la cárcel situada en la parte más meridional.

La localidad de Tronchón cuenta con varios portales de acceso a la villa y que la conectan con caminos que se dirigen a villas cercanas. Uno de ellos es el portal de San Miguel también denominado “Portalico” que conducía hacia Mirambel. Otro es el portal de Santa Bárbara de entrada a la localidad procedente del camino de Bordón. El portal de La Val se sitúa junto al cementerio y lleva hacia Villarluengo. Por último el portal de la Morería, hoy desaparecido que conducía al barrio de los moriscos.

 

Portal de San Miguel o "Portalico" de Tronchón

Portal de Tronchón

 

En Tronchón también encontramos varios ejemplos de ermitas. Una de ellas es la ermita de San Antonio del Barranco es una obra del siglo XVII construida en mampostería completado con sillares irregulares en esquinas y contrafuertes. El edificio se distribuye en una sola nave con tres zonas diferenciadas por arcos de medio punto. La ermita se cubre con un tejado de cerámica a dos aguas sobre el que se sitúa una espadaña con campana. Otro ejemplo es la ermita de Santa Ana o la de la Virgen del Tremedal.

Calle de Tronchón

 

También podemos reseñar el palacio del Marqués de Valdeolivo con un gran alero labrado o la Casa de Monforte como muestras de arquitectura civil de gran belleza.
 

Turismo natural en Tronchón

Si somos aficionados a la pesca podemos acudir al cercano pantano de Santolea. Es uno de los ambientes más propicios para practicar actividades de pesca en la provincia de Teruel. Pueden solicitarse permisos de fin de semana a lo largo de todo el año. Las especies de mayor captura es la trucha tanto la trucha común (salmo trutta) como la trucha Arco Iris (Oncorhynchus mykiss).

Panorámica del pantano de Santolea para practicar la pesca

 

Si por el contrario el visitante prefiere la aventura y le gusta practicar la espeleología podemos acercarnos hasta la localidad de Ejulve a unos 40 kilómetros de Tronchón. Allí podremos acceder a la cueva fósil del Recuenco apta para toda la familia, también para aquellas familias que realizan turismo rural con niños. Para penetrar a la misma hace falta reptar, a medida que avanzamos podemos recuperar la postura para acceder a grandes galerías donde podremos admirar formaciones de estalactitas o estalagmitas.

Cueva del Recuenco en Ejulve

 

En el entorno de Tronchón también podremos realizar actividades relacionadas con el senderismo. Por los alrededores de la localidad discurren una serie de rutas senderistas planificadas por los propios vecinos. Una de estas rutas senderistas conduce hasta el Barranco de la Rambla. Es una excursión que tiene una duración de un día a pie. A lo largo del recorrido atravesaremos diferentes edificaciones de carácter rural como masicos y masías; y podremos descansar a la sombra de grandes choperas para reponernos con un bocadillo de queso de Tronchón. Otra de las rutas programadas conduce hasta la ermita de San Antonio. También podemos realizar una excursión hasta la Muela de Monchén de dos días de duración a través de una serie de pistas forestales. Podremos pasar la noche en un refugio forestal. A lo largo del recorrido podremos admirar varias masías de arquitectura rural y bellos paisajes naturales poblados de árboles típicos de la zona como el roble, el olmo, la sabina, el pino carrasco o la encina entre otros.

La Muela Monchén puede resultar un atractivo destino senderista

 

El terreno que rodea Tronchón es especialmente indicado para el desarrollo de la trufa. Asimismo es un paraíso para los “buscadores de setas” o micólogos. Entre las especies que podemos recolectar destacan la seta de cardo (Pleurotus eryngii), la seta de chopo (Agrocybe aegerita), el robellón (lactarius deliciosus), los pedrazos, los hongos (fungi) y los bujardones.

Setas de chopo que pueden recolectarse en el entorno de Tronchón

 

 

Localidades vecinas de interés turístico

Mirambel es uno de los municipios más cercanos a Tronchón, concretamente se sitúa a unos 15 kilómetros. Es una localidad con uno de los conjuntos arquitectónicos más interesantes de todo Aragón, además está declarada Bien de Interés Cultural. Podremos visitar el edificio del Ayuntamiento de comienzos del siglo XVII, la iglesia de Sta. Margarita, el convento de las monjas Agustinas, o los restos de su castillo del siglo XIII y su muralla.

Vista del las calles de Mirambel

 

A 16 kilómetros de Tronchón encontramos la localidad de Villarluengo situada sobre los escarpes del Guadalope. Podemos visitar el edifico renacentista del Ayuntamiento en cuyo interior se localiza el Centro de Interpretación de la Naturaleza; o la iglesia de Ntra. Señora de la Asunción de estilo neoclásico. Cercano a Villarluego encontramos los llamados “Órganos de Montoro” una impresionante formación geológica de estratos subverticales situados entre los 1.500 y los 1.800 metros de altitud.

Los Órganos de Montoro ideales para practicar la escalada

 

Si cruzamos a la provincia vecina, Castellón, podremos visitar Olocau del Rey con un singular paisaje. Allí podremos visitar la iglesia de Nuestra Señora del Pópulo del siglo XIV, su castillo de origen árabe o las ermitas de San Blas (siglo XV) o San Marcos (siglo XVIII).
 

Iglesia de Olocau del Rey (Castellón)

 

Festividades destacadas

San Antonio Abad se celebra el día 17 de enero. Romería a la Virgen de la Carrasca (Bordón), primer sábado de mayo. Romería a San Juan del Barranco el lunes de Pascua de Pentecostés. Para San Antonio de Padua el 13 de junio se celebra una misa y se invita a la población a pastas y vino. Las fiestas patronales de la localidad se celebran en honor a la Virgen del Tremedal, alrededor del 10 septiembre. Entre otros actos se realizan verbenas, toro embolado, procesiones o misa, además es destacado el acto de bandeado de campanas.


El visitante que se acerque hasta Tronchón descubrirá un pueblo singular con gentes afables. Además podrá saborear su exquisita gastronomía, uno de los atractivos de la localidad. Se recomienda degustar su queso de Tronchón tanto en su variedad de queso fresco como maduro, elaborado de manera artesanal con leche de cabra y oveja y protegido con la “C” de calidad que le acredita una merecida fama. El queso de Tronchón ya fue mencionado por Cervantes en el capítulo LXVI de “El Quijote" y llevado por el Conde de Aranda a la corte francesa.
 

El exquisito queso de Tronchón es un manjar que el visitante no debe dejar de degustar si se aloja en esta localidad